"... El guión, que se elaboró en unos cuatro meses, se basa en la biografía de Rosero realizada por Juan Carlos Morales, quien acompañó al cantante en viajes por Perú, Colombia y Bolivia, de lo que nació un libro llamado "Cómo voy a olvidarte", que tardó dos años en ser publicado.”
A diferencia de un cuento, que podemos transmitir su argumento, la música es inasible. ¿Cómo podemos describir el tema Alturas, de Inti Illimani, en un atardecer con niebla en Imbabura? La música de mensaje o música protesta, la descubrí merced a mi hermano César. Por primera vez, ante nuestros ojos, podíamos oír ese portento que es Gracias a la vida, de Violeta Parra y nuestro destino Suramericano, bajo el influjo de las zampoñas y las ocarinas, de nuestros ancestros. Así, a los 23 años, ofrecí un concierto en el teatro Prometeo, en Quito, con temas inéditos bajo una clave: “Algún día los grillos espantarán trigales”, acaso recordando a la luchadora Dolores Cacuango.
Tras musicalizar a Borges, Whitman, Huidobro, Vallejo, Benedetti, o los ecuatorianos Dávila Andrade, Carrera Andrade, Preciado, la Alianza Francesa me propuso una gira por Ecuador, con la talentosa Véronique Pestel, quien ha musicalizado a poetas franceses. Junto a William Capelo, en los arreglos, y Carlos Gonzalón, recorrimos llevando la poesía de nuestra América. Ojalá algún día pueda grabar Violines de Peguche o terminar una canción para esta tierra de cóndores y alacranes. Claro, esta fotografía me increpa, pero los sueños siguen intactos por llevar la palabra de nuestros poetas a otros lares, después de todo sus textos también han sobrevivido una y mil penurias.
Juan Carlos Morales Mejía
Aquí el tema musicalizado de Jorge Carreara Andrade, que también tiene una versión realizada a partir de esto por la Universidad San Francisco de Quito, por el centenario del poeta.
"El gigante y las lagunas es una mitología del señorío étnico de los Caranquis, quienes florecieron del 1250 al 1550 de Nuestra Era, al norte de Ecuador, en la provincia lacustre de Imbabura, declarada como Geoparque por la UNESCO."
Juan Carlos
Morales Mejía, periodista e historiador, dio a conocer sobre lo que genero el decreto
883 y la situación que desembocó en el país, en entrevista realizada por tvncanal de Ibarra, el 2019/10/18
En un temprano poema Borges refiere que el
haiku fija en unas pocas sílabas un instante, un eco, un éxtasis. Escribió: ¿Es
un imperio esa luz que se apaga o una luciérnaga? Octavio Paz acotaba que estas
extrañas perlas literarias muestras la precariedad de la existencia.
Desde el primitivo katauta del siglo VIII
la poesía nipona llegaría al haiku y su esplendor en el XVII, donde
se ama la sugerencia, a veces como búsqueda espiritual, en desmedro de la
ornamentación tan cara a Occidente. Era una poética que buscaba lo instantáneo
del satori o la iluminación con recursos mínimos. Sigue
emparentada con el zen, sin olvidar al sintoísmo. Esos son sus orígenes, tras
la contemplación. Como toda lírica, está en transformación incesante y nos
pertenece a todos.
Roland Barthes decía que “el haiku nos
hace recordar aquello que jamás nos ha sucedido; en él reconocemos una
repetición sin origen, un acontecimiento sin causa, una memoria sin persona, un
habla sin amarras”. Observaba que esta escritura sutil posee evidentemente algo
de música (música de los sentidos y no forzosamente de los sonidos). “El haiku
es la rectitud del trazo, sin estelas, sin margen, sin vibración; tantos
comportamientos pequeños... tiene la vocación de pintura, de miniatura. Es un
rasguño de luz”. Es un navajazo ligero trazado en el tiempo, concluía.
Obviamente, estos micropoemas no siguen la
tradición, no hablan de las estaciones ni tienen sus reglas. Tampoco son haikus
ni pretenden serlo, aunque sienta admiración por los antiguos maestros. De
no estar tú / demasiado grande / sería el bosque, escribió Kobayashi Issa.
La literatura es misteriosa. Ojalá estos
versos conservaran su esencia, lejos del ego –para permitir mirar lo profundo-
y próximos a la sencillez. Hace cinco años inicie una serie donde hablé del mar
y la luna, estas dos cuartillas fueron escritas en el último año y medio. El
silencio también es una forma de poesía.
Los animales se han reunido para designar al
nuevo rey. Como antes fue el más fuerte ahora buscan al más sabio. Esta es la
trama de Animalanzas, cuento del escritor Juan Carlos Morales Mejía, parte del
proyecto Veo Veo, de Ecuador TV, Televisión Pública de Ecuador. Desarrollado
por Motion Arts, cuenta con el auspicio del Ministerio de Inclusión Económico y
Social. Este es el primer capítulo. Animalanzas capítulo 1
Ibarra. La
poesía de Jorge Carrera Andrade, quien junto a César Dávila Andrade,
constituyen lo más relevante de la poética de Ecuador, del anterior
siglo, está disponible en internet
(www.youtube.com/poetasdeamerica)
merced a la musicalización realizada por Juan Carlos Morales Mejía,
como parte de su proyecto Poetas de América, con arreglos de William
Capelo.
El
tema escogido, en ritmo de bossa nova, fue Formas de la delicia
pasajera, un poema que alude a una metáfora a las aves y los frutos. La
canción fue presentada durante la gira que el cantautor Morales tuvo
junto con la músico francesa Veronique Pestel y el músico ibarreño
Carlos Gonzalón, como parte del proyecto Un puente entre dos orillas,
que unió los trabajos de musicalizaciones realizadas
en Ecuador y Francia, con el auspicio de la Alianza Francesa, sede
Quito. La gira, que incluyó al músico y arreglista William Capelo,
recorrió escenarios de Loja, Cuenca, Portoviejo, Quito e
Ibarra.
La propuesta. El proyecto Poetas de América, una
iniciativa del escritor Juan Carlos Morales, busca que los jóvenes se
interesen en los grandes poetas del continente por medio de la música.
Por este motivo ha musicalizado, de Ecuador, a los poetas Jorge Carrera
Andrade, Antonio Preciado, entre otros, y tiene previsto
realizar un acercamiento musical a la obra de Jorge Enrique Adoum; de
los poetas del continente ha musicalizado a Walt Whitman, EEUU; Jorge
Luis Borges, Argentina; Ernesto Cardenal, Nicaragua; Dulce María Loinas,
Cuba; Mario Benedetti, Uruguay; y otros más.