sábado, 14 de septiembre de 2019

El mar indomable


El mar indomable solo está en nuestra mente, cuando llevamos en el corazón el recuerdo de una canoa en el remanso de un río. 

Morales






jueves, 5 de septiembre de 2019

El último árbol del Brasil, 2019/09/05




El último árbol del Brasil fue desenterrado a los diez meses de edad / único sobreviviente del Reino Vegetal. / ‘Comienza una nueva era’, es la proclama oficial / los indios que lo cuidaban se fueron esa noche / caminando sobre el mar… El último árbol del Brasil hacia el extranjero partió”,  canta Rubén Blades.

¿Cómo representarán los árboles, los niños después de milenios, si aún existimos como especie? Es lo mismo que, la semana pasada, me preguntaba: ¿Por qué los humanos no nos quedamos pintando bisontes en las cuevas de Altamira? Ahora, podemos palpar los árboles, pero no los bisontes. ¿Qué significaban?

En el libro La mirada opulenta, Román Gubern señala: “Ya Roland Barthes, poco sospechoso de tentaciones nigrománticas, se refirió en 1964 a la imagen como una forma de resurrección de los objetos. Y el calificativo de Barthes, que reapareció en su último libro, estaba asentado en una convicción popular y social establecida a lo largo de casi trescientos siglos de cultura producida por el Homo pictor.

Porque aunque la valoración y el uso social de las imágenes hayan pasado, a lo largo de tantos siglos, de la función ritual y mágica primigenia la función estética o informativa, nunca han perdido del todo sus componentes mágicos, exorcizadores o culturales que tuvieron en sus orígenes”.

Esa mágica condición que sustituye al objeto ausente, siguiendo al texto, está presente en las afirmaciones del origen mágico del arte primitivo, descubierto por Salomon Reinach, donde -en definitiva- hay que entender que los pintores primitivos dibujaban al bisonte para propiciar una buena cacería.

Todo esto para la primera pregunta: ¿Cómo serán pintados los árboles cuando -así como vamos de apocalípticos- destruyamos este planeta azul, los seres humanos, verdaderos depredadores sueltos en medio del asfalto? Como los casi extintos leones, tal vez ya no sepamos quiénes habitaban en la Tierra.

Borges lo decía: “En la caverna cuyo nombre será Altamira / una mano sin cara traza la curva / de un lomo de bisonte”. Y en el poema “La dicha”, para unir con la primera frase, afirmaba: “Los árboles me dan un poco de miedo. Son tan hermosos”.


Amazonía: seré curioso, 2019/08/29


¿Por qué los humanos no nos quedamos pintando bisontes en las cuevas de Altamira? ¿Por qué Kujanchan -personaje mítico de los shuar amazónicos- vuela con alas por la selva al igual que Ícaro, el hijo de Dédalo cuando huyeron del laberinto del minotauro?

¿Por qué un 24 de junio de 1542 nombró amazonas, a las aguerridas mujeres que le dejaron tuerto a Francisco Orellana, quien buscaba El Dorado, es decir el oro? ¿Por qué el nombre “amazós” proviene del griego y significa sin pecho, nombradas así en Capadocia, Asia Menor, porque según contaban se cercenaban un seno para disparar las flechas con soltura?

¿Por qué el hombre más rico del mundo Jeff Bezos -$ 150.000 millones- llamó Amazon a su imperio, que inició vendiendo libros y ahora hasta espejos y baratijas? ¿Por qué este “cienmilmillonario”, fortuna de 12 cifras, está en disputa por el nombre con los pueblos originarios y las cortes ya fallaron por beneficiar a uno, en lugar de muchos?

¿Por qué los países del G7 -los más potentados del planeta- ofrecen apenas $ 20 millones al pulmón verde del orbe que arde con 80.626 incendios desde inicio de año (80% más que 2018)? ¿Por qué en las noticias no comentan que el otro pulmón, en la cuenca del Congo, también se quema en estos mismos días? ¿Por qué habremos olvidado a Alexander von Humboldt quien, a su manera, advirtió del cambio climático? ¿Por qué habrá, por todas las geografías, líderes patriarcales, machistas, xenófobos, fundamentalistas, negacionistas y supremacistas blancos? ¿Por qué aún se discute entre civilización y barbarie, cuando está claro quién está al otro lado del río?

¿Quiénes comerán la carne, previo alimento de soja al ganado, en los devastados territorios que los hacendados -con Biblia en mano y en otro holocausto- rindieron tributo en el Día del Fuego, como una señal de progreso, más allá del boom del caucho que construyó el teatro de la ópera de Manaos? ¿Por qué Chico Mendes, activista asesinado, proclamó: “La ecología sin lucha social es simplemente jardinería”? ¿Por qué escribo en esta noche vacía de humanidad, fuera de la caverna: “Bosque incendiado: / mueren los pájaros / sin primavera”?

https://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/columnistas/15/amazonia

viernes, 23 de agosto de 2019

Libro Amazonía Mitologías



Triángulo de brujas, 2019/08/22


En agosto de 2019, la norteña Mira está de fiesta. Recuerda a la Virgen que batalló contra las langostas, los novillos con los cachos encendidos, los aguerridos jugadores de pelota de guante que fueron a Quito, el tardón, ese famoso brebaje, las delicias que salen de las tulpas o sus historiadoras, como Rosa Cecilia Ramírez, querendona de su tierra.

Pero esta población de Carchi también es famosa por su mitología, que se une -para el caso de las brujas voladoras- en un triángulo perfecto que se aprecia en la cartografía entre las poblaciones imbabureñas de Tumbabiro y Pimampiro. Según decían los abuelos, allí vivían esas magas de las noches que convertían a sus amantes en gallos y volaban con un conjuro. “De viga en viga / de villa en villa / sin Dios ni Santa María”, como sus primas ibéricas.

Las tres poblaciones se encuentran sobre los 2.400 msnm y es preciso descender para unirse hasta el Valle del Chota, aproximadamente a 1.400 msnm, lo que implica un largo recorrido (mejor volar, dirían las brujas). De allí que, siguiendo los relatos de los mayores, se sabe que en Urcuquí las “voladoras” -conocidas también como buitras- levantaban el vuelo desde el sector de las Cuatro Esquinas, según la investigación de Amaranta Pico Salguero, en su tesis de la Universidad Andina Simón Bolívar, sede Quito.

En Pimampiro, en cambio, la tradición oral señala que una “voladora” llamada Obdulia fue atrapada en la hacienda San Rafael, mientras que en Mira hay referencias del sector de Pueblo Viejo, antiguo sitio de la población hasta que fueron obligados a un traslado por la patrona del pueblo: la Virgen de la Caridad (aquella que expulsó la plaga de langostas).

Hay que señalar que en Tungurahua hay la tradición del triángulo de brujas que se iniciaba en Illuchi, así como en Zamora Huayco, en Loja, como las brujas del Membrillar, en el campo de Manabí. Por lo demás, el triángulo, en las prácticas brujeriles, es un símbolo mágico, así como en muchas religiones. Representa, para este caso, también a la intuición y para potenciar los poderes, pero además designa al misterio como el famoso Triángulo de las Bermudas, donde desaparecen navíos.



Alegato por la oveja negra, 2019/08/15


El nacimiento del término oveja negra es simple: cuando los pastores de rebaños miraban el alumbramiento de una de este tipo, sabían que no podían utilizar nunca su lana porque carecía de valor en el mercado.

De plano eran despreciadas a tal punto que en Inglaterra, durante los siglos XVIII y XIX, el color negro de las ovejas era visto como una marca del diablo. Lo propio les pasó a los gatos de ese color y al resto de herejes bigotudos porque en el medioevo al exterminarlos se propagaron las ratas que a la postre generaron la peste negra o bubónica (ni el flautista de Hamelín habría podido con tantas).

Después, el apelativo de oveja negra pasó a considerarse a una persona supuestamente desadaptada de un férreo núcleo familiar, porque en lugar de estar con el rebaño acaso se iba con el lobo. Ahora, siguiendo a la psicología, en ocasiones estos incomprendidos seres triunfan lejos del ámbito que acaso los oprime.

Incluso el psicólogo social Henri Tajfel llamó el “efecto oveja negra”.  Hay una película mexicana con este título, estrenada en 1949, con la actuación de Pedro Infante; existe un grupo de rock, hay un hermoso centro cultural con ese nombre en Ibarra, pero también un cuento de Augusto Monterroso:

“En un lejano país existió hace muchos años una oveja negra. Fue fusilada. Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque. Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura”.

Sin embargo, un cuento más elocuente, con ese mismo título, pertenece a Ítalo Calvino (disponible en la red). El inicio es fabuloso: Había un pueblo donde todos eran ladrones… Después continúa: “El gobierno era una asociación para delinquir para perjuicio de sus súbditos, y los súbditos por su parte se ocupaban solo en engañar al gobierno. Así la vida se deslizaba sin dificultades y no había ni ricos ni pobres”.

Pero en el pueblo había un hombre honesto. Tal vez aquel era la oveja negra, pero no quisiera adelantar conclusiones.



Del poeta decapitado Silva a Daddy Yankee, 2019/08/08


¿Qué entendemos por cultura? ¿Los poemas de Medardo Ángel Silva (Cuando de nuestro amor, la llama apasionada…); la canción de Milton Tadeo, himno de los migrantes (Te dejo mi corazón Carpuela linda); un poema de Sara Vanegas (las voces del mar tornan a morir / en mi garganta / voces que un día te crearon / hace ya tanta agua); o el tema más escuchado en Ecuador, hasta julio de 2019: “China”, con Anuel AA, Daddy Yankee, Karol G, Ozuna & J Balvin, que tiene 237’628.004 visualizaciones en YouTube y dice así: Mi mujer me estaba llamando / pero yo no contesté (¡Uah!, baby; sube) / porque estaba contigo perreando / y de ella me olvidé (mami)...

Si vamos por audiencias, pierden nuestros poetas y gana de largo el clan de Yankee, que por cierto también participó en “Despacito”, de Luis Fonsi. Para no ir por las ramas: 5 mil millones de reproducciones en YouTube. Pero los “perreos” son efímeros.

¿Pruebas? ¿No acaba de ser preseleccionada a los premios Grammy la pianista Lyzbeth Badaraco Escalante, precisamente con una evocación de los momentos trágicos del poeta Silva, que se quitó la vida en 1919? Por cierto el fantástico tema “Cartas a Medardo”, de Badaraco, hasta ayer tenía tan solo 301 visitas en YouTube, colocado desde enero de 2019, pero se ve que el vate decapitado ya es centenario.

El tema es arduo. Al parecer, entre múltiples definiciones está la que señala que existe una alta cultura (no en términos solo privilegiados, sino indicando a la cultura burguesa), la cultura de masas (que apuesta al espectáculo y al moverse por temas solo monetarios banaliza a la cultura) y la cultura popular (esencia de los pueblos que van desde The Beatles, pasando por nuestros pasillos).

El problema radica es que desde nuestra visión de la cultura romántica del XIX (donde el poeta tiene que morir en una buhardilla), nos negamos a usar -tal es la palabra- los mecanismos de la cultura de masas para difundir, por ejemplo, a Sara Vanegas, que jamás perderá su esencia. Esa podría ser una de las claves para el Plan Nacional del Libro y la Lectura de Ecuador. Los libros y creadores del país, de toda índole, necesitan una plataforma digital que los aglutine.