Rafael Troya, el mayor paisajista del país del siglo XIX, trabajó una alegoría de la Batalla de Ibarra en la primera mitad del siglo XX; lo propio, pero esta vez en un mural, el artista José Villarreal Miranda a inicios del XXI.
El historiador Juan Carlos Morales Mejía, se acerca a estas dos obras para contarnos cómo fue esta gesta de hace 198 años, desde la clave del documental, acompañado con la música de la época y vistas aéreas de la ciudad que fue decisiva en las luchas independentistas de la Gran Colombia y del Ecuador.
Los micro poemas –con influencia del haiku nipón- son como un rasguño de luz,
se lee en el prólogo de El poeta y la amada, una serie del escritor Juan Carlos
Morales Mejía, quien comparte también sus imágenes. Este aparente relámpago es
una búsqueda de la quietud en un tiempo de vértigo. El silencio también es una
forma de poesía.