martes, 14 de enero de 2025

La Capilla de Cantuña, 2025/01/14





A veces, la mitología está basada en hechos reales, como el famosísimo pacto con el diablo, en la época colonial. Así, Francisco Cantuña Pillapaña, nació en Sangolquí, alrededor de 1629 y murió en 1701, que produjo múltiples versiones del mito más conocido del país.
 
Susan Webster señala: “El maestro herrero indígena Cantuña vivió una larga vida que combinó éxitos profesionales y devociones piadosas, con tragedias familiares. El Cantuña del siglo XVII era un renombrado maestro herrero y cerrajero quien llegó a poseer prestigio social, riquezas abundantes y extensos bienes muebles”.
 
Cantuña, quien vivía en las prestigiosas calles Chile y Mideros, fue benefactor de la capilla dedicada a la Virgen de los Dolores, en la parte sur de San Francisco, aunque antes se llamaba de la Vera Cruz de los Naturales, pero que afortunadamente el pueblo, en sus disputas de las nomenclaturas, terminó llamándola Capilla de Cantuña.
 
Sabemos por el testamento de 1699 que poseía dos casas de alto, con seis tiendas y trastiendas, en el barrio de La Merced entre otras propiedades, con un estimado de bienes por 6.000 pesos, una fortuna para la época donde un herrero promedio ganaba 90 pesos al año, es decir comparativamente 66 años aproximadamente de la vida de alguien del gremio.
 
En esta imagen en la capilla, el historiador Juan Carlos Morales Mejía, quien ha seguido la pista de este personaje y –al fin tras siete años- da por concluida una investigación que incluye el sitio donde falta la última piedra.
 
 
 
 

sábado, 23 de noviembre de 2024

Buscando a Pedro Páramo




El viaje en autobús Greyhound desde Nueva York tomó dos semanas. Era 1961 y había que pasar por las sureñas estancias ocultadas hábilmente por William Faulkner. Al arribar en tren a la Ciudad de México lo recibió su compadre –quien además había costeado el viaje para toda la familia García Márquez- y le aventó un libro con una mirada cómplice, ante la insistencia de qué le recomendaba leer. “Léase esta vaina, y no joda, para que aprenda cómo se escribe”, le dijo. Desde ese día, algo de su sonrisa se le fue a Gabo. La obra –de apenas 100 páginas- era Pedro Páramo, del lacónico Juan Rulfo. Cuentan que el autor de la Mama Grande recitaba párrafos de memoria de este libro poblado por fantasmas. Desde la Metamorfosis, de Franz Kafka, leída hace 10 años, nada le había conmovido tanto. Aquí un párrafo:

Ni siquiera hice el intento: “Aquí se acaba el camino –le dije-. Ya no me quedan fuerzas para más”. Y abrí la boca para que se fuera. Y se fue. Sentí cuando cayó en mis manos el hilillo de sangre con que estaba amarrada a mi corazón.

Borges, citando a Emir Rodríguez Monegal, nos da pistas para entender este misterioso libro: “La historia, la geografía, la política, la técnica de Faulkner y de ciertos escritores rusos y escandinavos, la sociología y el simbolismo, han sido interrogados con afán, pero nadie ha logrado, hasta ahora, destejer el arco iris, para usar una extraña metáfora de John Keats. Pedro Páramo es una de las mejores novelas de las literaturas en lengua hispánica, y aún de la literatura”.

Siempre hay que volver a esas páginas, para sentir el vacío de un zaguán donde una alma atormentada nos espera por siempre. Tal vez sea una de las maneras de encontrarnos con nuestros muertos, con quienes no pudimos decirles un par de cosas ahora que tenemos el coraje de los difuntos.

Texto: Juan Carlos Morales Mejía
Fotografía: Juan Rulfo
 
 
 

domingo, 10 de noviembre de 2024

El libro, la última resistencia







Mientras Don Quijote duerme, agotado de sus aventuras, el Cura pide a la Sobrina las llaves de la biblioteca, que ha vuelto loco al caballero andante. La Ama, quien pasa el hisopo y el agua bendita, propone quemar los más de cien cuerpos de libros, entre grandes y pequeños bajo un argumento: “-Tome vuestra merced, señor licenciado; rocíe este aposento, no esté aquí algún encantador de los muchos que tienen estos libros, y nos encante, en pena de que les queremos dar echándoles del mundo”.

La Sobrina insistía en que no se salvara a ninguno, incluso a los de poesía –que para el Cura y Barbero eran inocentes- porque según su razonamiento podía suceder que su tío sanándose de la enfermedad caballeresca podría convertirse en pastor y vagar por los bosques cantando y tañendo, suponemos un laúd… “y, lo que sería peor, hacerse poeta, que, según dicen, es enfermedad incurable y pegadiza”. Así se lee en el capítulo VI.

Jorge Luis Borges habla del libro como una extensión de la memoria y de la imaginación, al igual que el arado o la espada es la extensión del brazo: “En esa conferencia, Emerson dice que una biblioteca es una especie de gabinete mágico. En ese gabinete están encantados los mejores espíritus de la humanidad, pero esperan nuestra palabra para salir de su mudez. Tenemos que abrir el libro, entonces ellos despiertan. Dice que podemos contar con la compañía de los mejores hombres que la humanidad ha producido, pero que no los buscamos y preferimos leer comentarios, críticas y no vamos a lo que ellos dicen”.

En otra parte, debido a que la primera cita proviene directamente de un Borges oral, señala con más precisión: “Creo que Emerson escribió en alguna parte que una biblioteca es una especie de caverna mágica llena de difuntos. Y estos difuntos pueden renacer, pueden ser devueltos a la vida cuando abrimos sus páginas”. Razón tenía el Ama, puede que cualquier momento, lanza en ristre, aparezca el Caballero de la Triste Figura.



Ilustración de Gustave Doré
https://www.instagram.com/p/DB6fE60JHeo/?igsh=ajMyMXNuNjUzM3Jt

jueves, 26 de septiembre de 2024

UPEC libro Fest - Narración oral, 2024/09/26

 

 




UPEC libro Fest


"La primera edición del “UPEC Libro Fest” está cerca, la Universidad Politécnica Estatal del Carchi (UPEC) será el epicentro del encuentro más grande en la provincia del Carchi dedicado a la promoción de la lectura para niños y adolescentes. El evento se realizará del 26 al 28 de septiembre en diferentes escenarios del campus universitario, con la participación de importantes editoriales e invitados nacionales y del sur de Colombia.

El objetivo de este esfuerzo interinstitucional es ofrecer al público en general una alternativa gratuita de programación cultural, fomentar la lectura, escritura, fortalecer el diálogo y la actitud crítica de quienes habitan en la región. Se espera que Tulcán se posicione como una ciudad del conocimiento, en el que la UPEC será el centro de las actividades académicas y culturales.

El “UPEC Libro Fest” se ha planificado como un espacio incluyente que incorpora actividades diversas de interés general y que contará con una variada agenda de actividades que incluyen presentación de libros, muestras editoriales, exposiciones artísticas, conversatorios de diversas temáticas con autores nacionales y extranjeros, talleres de lectura dirigidos a colegios, exhibiciones y franjas formativas y pedagógicas...."



 
 
 
 


Memoria Fotográfica








domingo, 15 de septiembre de 2024

Ibarra, destino de mar; la Nueva Historia

 
 

 
 
Imagínese a una ciudad fundada como un puerto de tierra para encontrar el mar en 1606, entre el eje comercial de Bogotá-Quito. Imagínese una ciudad, cuyos territorios, fueron donados por la nieta del último inca, antiguo señorío de los Caranquis, quienes construyeron 5.000 tolas e hicieron del maíz y su montes tutelares parte de su cosmovisión. Imagínese a una ciudad destruida por un terremoto que renació de las cenizas, junto a su laguna de Yahuarcocha y sus garzas. Imagínese a una urbe con un clima primaveral y con un centro histórico republicano donde aún transita la mítica Caja Ronca, una procesión de penitentes con el mismísimo Lucifer.

Imagínese leer –en formato de micro-historias- las desventuras y venturas de San Miguel de Ibarra, al norte de Ecuador, provincia de Imbabura, donde su historiador y documentalista de imágenes Juan Carlos Morales Mejía (Ibarra, 1967) crea una historia lejos del poder y sus estatuas y más cercana a los imaginarios históricos. De allí que propone, además, una visión geopolítica para el futuro: no únicamente la senda al mar hacia el Océano Pacífico, algo que se frustró durante cuatro siglos, sino hacia el Atlántico, por la vía fluvial del inmenso Amazonas porque la Ruta de la Seda no se hizo en un día y el puerto peruano de Chancay pronto será una realidad. Este libro no es el único del tema, pero es memorable.



Libro de lujo formato 20x20, 34 fotografías, 80 páginas.

Distribución: Book Store (Laguna Mall y calles Bolívar y Pedro Moncayo)
https://www.instagram.com/p/C_yKH9zpOmo/?igsh=bW05Z2I5dHByNGdq
 
 

sábado, 14 de septiembre de 2024